Los vegetarianos tienen menores riesgos de diabetes tipo 2, según estudio

Las dietas vegetarianas, incluyendo los regímenes veganos y lacto-ovo vegetarianos, reducen sustancialmente el riesgo de diabetes tipo 2, sugiere un nuevo artículo de la Academia de Nutrición y Dietética de los Estados Unidos.

La organización, que representa a más de 100.000 dietistas registrados, ha revisado una serie de metanálisis sobre los beneficios para la salud de la planta de comer para la prevención y el tratamiento de la diabetes tipo 2.

Se ha encontrado que los consumidores de carne tenían más de dos veces la prevalencia de la diabetes en comparación con lacto-ovo-vegetarianos y veganos, aunque los datos detrás de estos resultados sólo corregido para el índice de masa corporal (IMC) como un cofactor.

El trabajo de la Academia también explica las probabilidades de desarrollar diabetes con dietas vegetarianas y veganas. Estos riesgos se redujeron en un 77 por ciento para los veganos y un 54 por ciento para los lacto-ovo-vegetarianos.

Una vez que el IMC y otros factores de confusión son tenidos en cuenta, los veganos y lacto-ovo-vegetarianos son todavía 62 por ciento y 38 por ciento menos propensos a desarrollar diabetes tipo 2.

Los autores argumentan que las dietas vegetarianas son protectoras debido a la alta ingesta de fibra y fitoquímicos derivados de verduras, frutas, legumbres, así como nueces y semillas.

Los autores también señalan que ciertos alimentos vegetarianos, como las legumbres, son de bajo índice glucémico, lo que ayuda a reducir los niveles de azúcar en la sangre.

Otras afirmaciones sobre por qué estas dietas promueven una mejor salud que las alternativas en el documento se basan en una pequeña cantidad de estudios y tienden a apoyar las recomendaciones de las guías dietéticas de los Estados Unidos que se basan en pruebas no concluyentes.

Estas afirmaciones incluyen menciones de carnes rojas y procesadas que están fuertemente asociadas con el aumento de los riesgos de diabetes, que aún no se ha establecido a través de un análisis riguroso de la literatura científica sobre este tema.

Además de eso, hay una omisión de evidencia crucial cuando se trata de la intolerancia a los carbohidratos y los efectos de la grasa saturada, lo que sugiere la renuencia de la Academia a considerar cualquier evidencia que contradiga el asesoramiento nutricional oficial.

Por ejemplo, el documento plantea que la ingesta de grano entero se ha asociado consistentemente con un menor riesgo de diabetes, sin embargo, la investigación más reciente sobre las dietas convencionales de alto contenido en carbohidratos y bajo contenido de grasa no apoya esto en absoluto.

Estos últimos argumentos sobre la grasa saturada y los carbohidratos han sido debunked en gran medida desde el papel de la declaración de la última posición de la Academia en 2009 y debería haber sido reflejado más explícitamente en éste.


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